Salen a la luz los ‘experimentos’ del médico John Cutler en Guatemala entre 1946 y 1948

Infectados tendrían más de 80 años

La comisión deberá intentar localizarlos. También determinar la responsabilidad de las autoridades de salud nacionales.

Paola Hurtado

El Periódico, 03 de octubre de 2010

Eran militares, presos, prostitutas y locos. Y, si se asume que sobrepasaban los 18 años cuando fueron infectados de sífilis, chancro y gonorrea con financiamiento estadounidense, hoy tendrían al menos 82 años. Las probabilidades de que estén vivos son mínimas.

No serán las víctimas las que aporten datos sobre lo que sucedió entre 1946 y 1948, cuando el médico John Cutler, del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, dirigió un estudio que promovió el contagio de enfermedades venéreas a 1,610 guatemaltecos. Tendrán que ser los documentos los que hablen, si aún existen.

La comisión investigativa que se instalará mañana deberá localizar a las víctimas, o sus familiares, y archivos que ayuden a determinar la participación de las autoridades nacionales en el pernicioso experimento por el que Estados Unidos pidió perdón a Guatemala el viernes pasado. Según los hallazgos presentados por la profesora Susan Reverby, del Wellesley College, 1,610 guatemaltecos fueron infectados sin su consentimiento.

El Ejecutivo busca que notables guatemaltecos integren la comisión que contará con el apoyo de Estados Unidos.

Extraoficialmente se sabe que podrían conformarla el presidente del Colegio de Médicos e infectólogo, Carlos Mejía, el cirujano y escritor, José Barnoya, y la ex presidenta de la Asociación de Enfermedades Infecciosas, Iris Cazali, entre otros médicos.

La investigadora Reverby dijo en una entrevista al diario New York Times que las autoridades guatemaltecas (del Gobierno de Juan José Arévalo) fueron engañadas previo a dar la autorización de hacer el experimento. Una de las labores de la comisión será comprobar que fue así, opina el analista Fernando Carrera.

El trabajo de los notables, señala, también será determinar qué cambios institucionales y normativos hemos tenido desde los años cuarenta para evitar que algo así vuelva a ocurrir. Los documentos encontrados por Reverby servirían para comenzar a armar el rompecabezas, ante la reducida posibilidad de que aún existan archivos en el país. Carrera opina que las víctimas o sus familias deben ser resarcidas por Guatemala y Estados Unidos.

Un ensayo del estadounidense contagió a más de 1,500 guatemaltecos de enfermedades venéreas.

Inviable en el siglo XXI.

Cutler también hizo experimentos similares con afroamericanos en Tuskegee, Alabama, Estados Unidos, por los que Bill Clinton pidió perdón en los años noventa. Pero realizar en el siglo XXI tales ensayos es totalmente inviable, asegura Joaquín Barnoya, médico salubrista guatemalteco. Las investigaciones con seres humanos están regidas por autorregulaciones adoptadas en 1964 en la Declaración de Helsinki, el Código de Nuremberg, redactado para juzgar a médicos que participaron en los experimentos nazis (1947) y el Informe Belmont, para la protección de sujetos humanos de investigación, entre otras regulaciones, expone.


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